domingo, 20 de diciembre de 2009

HISTORIA DE MINERVA

MINERVA
El origen de este nombre es inigmático, cual corresponde a la diosa de la sabiduría que por su propia esencia es enigmática. Herodoto creyó ver sus orígenes en la diosa Neith, en la que los egipcios personificaron la suprema inteligencia (lo que los griegos cristianos llamarían luego la agia sofia (Hágia Sofía) Santa Sofía, que sería el equivalente al San Pedro en Oriente). En la astrología egipcia esta diosa personificaba la atmósfera y llevaba el nombre de Saté. La mitología griega hace nacer a Minerva de la cabeza de Júpiter. Debía nacer de Metis, la más sabia entre los dioses y los hombres. Pero temeroso Júpiter de que sus descendientes le pudieran arrebatar el poder a causa de su sabiduría, decidió introducir a Metis en su vientre, con lo que él sería el que daría a luz a esta descendencia de sabios. Y en efecto, llegado el momento del nacimiento de Minerva, Júpiter sintió grandes dolores en su cerebro, por lo que pidió ayuda a Vulcano quien, conocedor de lo que estaba ocurriendo, con su broncínea hacha hendió la cabeza de Júpiter y de ella salió Minerva con su edad definitiva y armada como un guerrero. Cuentan los mitos que la tierra, el cielo y los mares se conmovieron con su nacimiento. Minerva fue el gran poder que asistía en todo a Júpiter. De ella partía el consejo, y su voz era escuchada reverentemente en la asamblea de los dioses. Cuando disputaron los 12 dioses principales del Olimpo porque cada uno quería ponerle su nombre a Atenas, decidieron que el dios que procurase el mayor bien a la ciudad, ése sería el que le pusiese el nombre. Minerva se alzó con la victoria porque inventó para Atenas el olivo, el árbol productor del aceite y el símbolo de la paz. De ahí que le diese a la ciudad su nombre, que con toda probabilidad era su epíteto gentilicio. Es, pues, el olivo el símbolo vegetal de Minerva, y la lechuza su símbolo animal. La de ojos de lechuza es el epíteto que luce en la Ilíada, porque ven en la oscuridad y son el signo de la sagacidad y de la sabiduría. Siendo el único oficio de los héroes griegos (y por tanto también de sus dioses) la guerra, Minerva, la diosa de la paz, es también guerrera; pero no con el furor irreflexivo del impetuoso Ares, sino con la sosegada reflexión y prudencia que caracteriza al político. Por lo mismo, y en su calidad de diosa de la paz y de la sabiduría, se atribuye a Minerva el origen de la danza y de la música (ella inventó la flauta según los mitos),y de las artes y de los oficios. Ella enseñó a domar a los caballos y a engancharlos al carro, y a construir navíos (por eso en las panateneas se sacaba en procesión el navío sagrado y se organizaban regatas), y ella hacía soplar sobre ellos los vientos favorables. Ella fue también la que enseñó a las mujeres a hilar, tejer y bordar; por este motivo en las fiestas panateneas se le ofrecía a la ParqenoV (parzénos = la virgen) un manto tejido y bordado bajo la dirección de las sacerdotisas, en que se representaban sus atributos y su leyenda. Es inacabable la enumeración de virtudes y bellas leyendas asociadas al nombre de Minerva. Para los egipcios, los fenicios y los griegos estaba claro que a la sabiduría y a la inteligencia y a la habilidad y a la astucia que la acompañan, le correspondía nombre de mujer. ¡Felicidades, Minerva, por tan espléndido nombre!